Inaugurada la exposición «El interior de la forma», de Sylvain Marc y David Saborido
La sala David Puentes de la Fundación de Cultura Andaluza acogió el pasado lunes, 23 de febrero, la inauguración de la exposición «El interior de la forma», de Sylvain Marc y David Saborido. La muestra, que mezcla el volumen y la materia en la escultura, y la luz y la atmósfera en la pintura, podrá visitarse hasta el viernes 6 de marzo, en horario de lunes a viernes de 18:00 a 21:00 horas.
Como nos explicaba David Saborido durante la inauguración, «cuando tienes algo que contar, surge el estilo, la técnica, surge el medio para contar esa historia. Y entonces, una vez que lo encuentras, ya sabes distinguir lo que es tener el oficio de pintor, donde alguien te encarga un retrato, un paisaje, un bodegón, o lo que sea, de lo que tú consideras que debe ser la pintura y cómo expresarte con ella. La obra tiene que hablar por sí misma, no le hace falta una explicación, no le hace falta el cómo está. Es mi canal de expresión, y quien me conozca desde ya más de 20 años sabe perfectamente que trabajo con muchas técnicas, pero ahora mismo estoy imbuido en esta línea conceptual que presento aquí en la sala David Puentes».
Abundando sobre las técnicas usadas, el artista comenta que «esta transparencia de pigmentos fluorescentes, fosforescentes, son aplicadas a golpe de martillo sobre las tablas. Yo tengo toda mi paleta de colores en el suelo, todos los pigmentos en el suelo, mezclo los propios colores con escobas, lo paso con coladores… Y entonces el golpe, corto y seco, me va indicando realmente cómo sacar hacia afuera la forma. Además, también estos pigmentos cuentan con una cualidad muy curiosa, y es que gracias a su fosforescencia, cuando la sala está a oscuras, con una lámpara iluminas las obras y se convierten en otras, súper interesantes. Para el gran público es algo muy curioso, muy original. En cierta forma yo no trabajo mirando ese aspecto, pero no puedo obviar que ese detalle es muy interesante».
En cuanto a sus fuentes de inspiración, David Saborido habla de «diferentes ámbitos. Por ejemplo, lo de los martillos en las tablas me vino buscando y buscando, por el propio devenir de las cosas, del trabajo. Como si fuera un escultor, voy quitando de la pieza lo que le sobra, yo voy golpeando, además de pintar, voy sacando la pieza hacia afuera, y eliminando esa parte sólida. Es un trabajo muy curioso. En cuanto a los artistas me ha influido mucho Sobel, todo el informalismo español, todo el expresionismo abstracto norteamericano, incluso toda la pintura que hay de las tribus de los yanomamis… En definitiva, todo lo visceral, incluso me influyen mucho los frescos derruidos de las iglesias del siglo I o II».
Además de en sus obras, el pintor de origen jerezano da clases «e imparto varios talleres. Tengo un proyecto muy bonito que se llama Aprender a visualizar el sentido del arte, en el cual me sumerjo en la historia del arte y la acerco al público. Para todo eso, evidentemente, tienes que estar muy preparado, muy formado, leer mucho, estudiar mucho».










